Biofeedback



Es UNA FORMA DE CONTROL MENTAL SOBRE EL CUERPO QUE PERMITE MANEJAR LOS PROCESOS INVOLUNTARIOS DEL ORGANISMO.

CONTROL MENTAL
El biofeedback (o biorretroalimentación) es un entrenamiento que enseña a las personas, a través del uso de un dispositivo electrónico, a cambiar y controlar las funciones vitales de su cuerpo. Es, en realidad, una forma de control mental, ya que se aprende a influir sobre los procesos involuntarios del organismo, como la temperatura de la piel, el tono muscular, la respiración, las ondas cerebrales, etcétera.
Esta idea no es nueva. De hecho, muchos maestros yoguis de India consiguen influir sobre estos procesos entrando en trance o a través de distintas técnicas de meditación. Otras filosofías orientales también apuntan al mismo objetivo. En Occidente, la primera idea de biofeedback apareció en los sesenta, con el psicólogo estadounidense Dean Miller, quien diseñó un aparato con electrodos para observar el comportamiento de la temperatura de la piel y modificarla por relajación y concentración. Poco después los doctores Barbara Brown y Elmer Green -también en Estados Unidos- consiguieron observar y grabar el proceso de autorregulación de los yoguis en estados alterados de conciencia. Finalmente, se considera el padre de la bioinformación a Joe Kamiya, un psicólogo de origen oriental que enseñó a sus pacientes a experimentar el autocontrol, llevando esta técnica al conocimiento del público.

CÓMO FUNCIONA
El equipo electrónico para biofeedback tiene una pantalla y electrodos que se ponen sobre la piel del paciente (sin dolores ni molestias) para medir distintas funciones del organismo, como el ritmo de la respiración, la transpiración, la presión sanguínea, la temperatura del cuerpo, la tensión muscular, los latidos del corazón, la actividad de las ondas cerebrales, etcétera. Una vez que se registran estas señales, el técnico adiestra al paciente en diversas técnicas para lograr el control. Entre ellas, meditación, relajación o visualización y ejercicios físicos.
El objetivo es ayudar al paciente a estabilizar las deficiencias de ciertas funciones biológicas, que han sido desequilibradas por alguna enfermedad, y recuperar el equilibrio. Luego, con la práctica, estas habilidades de autorregulación van mejorando cada vez más.

PARA QUÉ SIRVE
Las aplicaciones más habituales del biofeedback tienen que ver con los desórdenes producidos por el estrés, entre ellos:
* Insomnio. Esta técnica funciona mejor cuando se trata de un insomnio de origen psicológico más que físico (personas que no consiguen relajarse lo suficiente para poder dormir o se desvelan por pensamientos obsesivos).
* Migraña. En general, se utiliza para reducir las dosificaciones de las drogas para los dolores de cabeza y también para aliviar los síntomas.
* Asma. Se enseña a aumentar el volumen de inhalación de aire, lo que ayuda a tener más control de la respiración y aliviar los ataques.
* Trastornos gastrointestinales y musculares. Aprendiendo técnicas de relajación se consigue aliviar problemas como síndrome de colon irritable, acidez, dispepsia funcional y espasmos musculares.

ÚLTIMAS APLICACIONES

En los últimos tiempos, se han encontrado y experimentado muchas nuevas aplicaciones de biofeedback para distintos trastornos:
* Control de prótesis corporales. Algunos estudios realizados descubrieron que se podían controlar, por ejemplo, las manos artificiales utilizando como guía un encefalograma o registro de ondas cerebrales.
* Control de la diabetes. Se está desarrollando un medidor de glucosa con un sensor, que tiene el grosor de una astilla y puede implantarse bajo la piel.
* Monitorizacióu remota de recién, nacidos. Se está estudiando un sistema de sensores cromáticos que reaccionan al mínimo cambio de color de la piel.