Drenaje linfático



Es UN MÉTODO DE MASAJE MUY SALUDABLE, QUE BUSCA MEJORAR LAS FUNCIONES ESENCIALES DEL SISTEMA LINFÁTICO.

UN GRAN MISTERIO
El sistema linfático fue un gran misterio para la medicina durante siglos, ya que no se terminaba de comprender su funcionamiento. Hipócrates y Aristóteles mencionaron la existencia de vasos que contenían un líquido incoloro. En el Renacimiento, el francés Jean Pecquet descubrió el principal conducto de la linfa. Poco después se definieron por primera vez la linfa y los ganglios linfáticos, y a fines del siglo XIX se desarrolló un método de tratamiento para los edemas que combinaba masajes y medidas compresivas.
En 1930, Emil y Estrid Vodder (un matrimonio de fisioterapeutas que trabajaba en Cannes) recibían muchos pacientes que venían de la húmeda y fría Inglaterra y sufrían enfermedades infecciosas crónicas como sinusitis, faringitis y amigdalitis. Los Vodder notaron que todos tenían hinchados y duros los ganglios linfáticos del cuello y pensaron que masajear esos ganglios tal vez fuera beneficioso. Así nació el drenaje linfático manual, un método que mejora notablemente las funciones esenciales del sistema circulatorio linfático.

QUÉ ES LA LINFA
El sistema linfático está formado por una red de órganos, ganglios, conductos y vasos que producen y transportan la linfa desde los tejidos hasta el conducto sanguíneo y que desempeñan una misión básicamente defensiva. La linfa es un líquido transparente y lechoso, rico en glóbulos blancos (que atacan a virus, bacterias y otros agentes), cuya misión es aportar oxígeno y nutrientes a las células y recoger de éstas los productos metabólicos de desecho y las toxinas. Parte del misterio que rodea al sistema linfático tiene que ver con que la mayoría de sus conductos son frágiles e invisibles: algunas paredes tienen el espesor de una célula y el líquido que transportan es claro y transparente como el agua.
Lo que hace el drenaje linfático es desbloquear este mecanismo de limpieza del organismo y eliminar así sustancias tóxicas que —por sedentarismo, obesidad u otras disfunciones- no pueden ser eliminadas de otro modo y que son responsables de la aparición de edemas, cansancio, hinchazones y dolor.

TERAPIA SALUDABLE
La técnica consiste en hacer llegar a los territorios linfáticos sanos el exceso de líquido acumulado en las zonas de edema, por medio de masajes muy delicados y lentos que presionan y relajan el tejido. Se puede practicar con los dedos, las yemas o las palmas de las manos, pero el masaje debe tener una secuencia, una presión y un ritmo determinados.
Tiene un amplio abanico de indicaciones terapéuticas y estéticas, ya sea como técnica principal o como apoyo de otras terapias. La práctica médica lo utiliza sobre todo para tratar todo tipo de linfoedemas y edemas, procesos reumáticos, estrés, cefaleas, enfermedades crónicas de las vías respiratorias, otitis, enfermedades crónicas de la piel (acné, eczemas), prevención de estrías y retención de líquidos en el embarazo, recuperación de radioterapia y fracturas, etcétera.
En cuanto a las aplicaciones estéticas, se usa sobre todo para aliviar piernas cansadas e hinchadas, celulitis, edemas faciales, quemaduras, cicatrices y iiueloides, varicosidades, etcétera.

CONTRAINDICACIONES

El drenaje linfático está contraindicado en los siguientes casos:
* Disturbios del ritmo cardíaco o accidentes cardíacos recientes.
* Afecciones inmunológicas.
* Tumores malignos.
* Hipotensión e hipertensión severa.
* Hipertiroidismo.
* Heridas abiertas.
* Edema nefrítico y edema por infección aguda.
* Infecciones agudas.
* Fiebre.
* Flebitis, trombosis y tromboflebitis.