Eutonía



Es UNA DISCIPLINA CORPORAL QUE CONDUCE A LA TOMA DE CONCIENCIA DE UNO MISMO Y AL APRENDIZAJE DE LA REGULACIÓN DEL TONO MUSCULAR

UNA EXPERIENCIA PERSONAL
La eutonía como disciplina surge a partir de la experiencia personal y creativa de Gerda Alexander y de su reflexión crítica sobre las distintas corrientes teóricas de la filosofía, la psicología, la sociología, la salud y la educación del siglo XX.
Gerda Alexander nació en Wuppertal, Alemania, en 1908, en el seno de una familia muy vinculada a las artes, que estimuló su afición por la danza. Bailarina en la escuela de rítmica de Dalcroze, Dinamarca, sufrió varios ataques de fiebre reumática y contrajo una afección cardíaca. Pero esto no logró alejarla del arte; por el contrario, la motivó para elaborar un sistema que le permitiera moverse utilizando un mínimo de energía. A pesar de que los médicos le prohibieron todo tipo de actividad, terminó sus estudios y trabajó en la enseñanza de la danza y la música. Radicada en Copenhague, fundó allí la Escuela de Eutonía, lugar que se transformó en el centro de sus investigaciones (sobre todo de "la búsqueda del movimiento espontáneo") y que sentó las bases de lo que luego sería la eutonía. Las experiencias de su escuela llamaron la atención de médicos e investigadores del campo de la salud, la danza, el arte y la pedagogía, tanto que su método cruzó las fronteras y se difundió por gran parte de Europa y América.

TEORÍA Y PRÁCTICA
La eutonía es una disciplina corporal basada en la experiencia del propio cuerpo, que nos conduce a una toma de conciencia del mismo y a un aprendizaje del tono muscular en constante adaptación a la actividad del momento. En griego, eu significa "bueno" y tonos es "tensión". Gerda Alexander la creó, en un principio, con el objetivo de integrar cuerpo, mente y espíritu en una técnica para desarrollar la propia individualidad en el movimiento. Pero la dimensión de esta disciplina se amplió cuando se detectó que podía incidir positivamente en procesos de degeneración ósea y articular como la artritis, la artrosis y la osteoporosis, mejorar el aspecto de la piel y aliviar trastornos emocionales.
¿Cómo ayuda la eutonía a luchar contra la osteoporosis? Al incrementar la conciencia sobre el hueso, se puede lograr un aumento de los espacios internos que permitirá que la musculatura que lo está aprisionando afloje la tensión y éste pueda respirar mejor. Esto, obviamente, puede resultar muy beneficioso para combatir la osteoporosis y otras afecciones. La eutonía promueve el desarrollo de la conciencia sobre la postura y el estado general en que nos encontramos. Permite llevar al plano consciente los parámetros de funcionamiento del propio cuerpo: la calidad del movimiento, la alineación o desviación de los ejes óseos, el estado de los tejidos y de las tensiones neuromusculares, etcétera.
Además de resultar un trabajo corporal placentero e interesante, está indicada habitualmente para optimizar el estado de las articulaciones, los reflejos posturales y el funcionamiento de los sistemas vegetativos (respiratorio, digestivo, linfático, cardiovascular, etcétera), para completar la imagen ( orporal y para mejorar el uso del cuerpo en la vida cotidiana y la confianza n las propias percepciones. También sirve para aprender a cuidarse.

PARA SEGUIR LEYENDO
* Gerda Alexander, La eutonía. Un camino hacia la experiencia del cuerpo.
* Denise Digelman, La eutonía de Gerda Alexander.
* Violeta Hemsy de Gainza, Aproximación a la eutonía. Conversaciones con Gerda Alexander.
* Alejandro Odessky, Eutonía y estrés.

* Berta Vishnivetz, Eutonía. Educación del cuerpo hacia el ser.