Fitness y aire libre
A PARTIR DEL CULTO A LA VIDA SANA, LA ACTIVIDAD FÍSICA AL AIRE LIBRE ALCANZA NIVELES DE PARTICIPACIÓN INIMAGINABLES EN OTRAS ÉPOCAS.
CULTO A LA VIDA SANA
Medicinas alternativas, terapias naturales, alimentación saludable, todas forman parte de un fenómeno que experimenta el hombre actual, dominado por su deseo de volver a las fuentes, a una vida más sana y feliz, en contacto con la naturaleza y en contraste con las tensiones a que lo somete día a día la sociedad moderna.
En este mismo marco se inscribe el auge de las actividades físicas y al aire libre, que alcanzan niveles de participación y popularidad altos como nunca antes en la historia. Unos contratan a un personal trainer, otros se organizan una rutina para ir a correr o a caminar por el parque; algunos le roban diez minutos al trabajo para hacer un par de elongaciones en la oficina, a las apuradas. También están los que se resisten, pero todos parecen tener claro que por ahí pasa una parte importante de la salud.
¿Por qué se da este fenómeno? Los especialistas encuentran la explicación en diversos factores, entre ellos el cansancio que supone para el hombre la vida en las grandes urbes y el deseo de una vuelta a la naturaleza para escapar de la mecanización. Aumentó el tiempo que la sociedad le dedica al ocio y se creó toda una industria alrededor, de servicios, turismo y actividades recreativas. También aumentó el nivel de vida medio de la población urbana y, con ello, la gama de modalidades deportivas y programas de actividades físicas en marcos naturales.
El hombre está a la búsqueda de su libertad perdida. La vida sana y al aire libre le devuelve la ilusión, por lo menos durante unas horas.
LA ERGONOMÍA
LA RUTINA FÍSICA
Practicar ejercicios físicos con regularidad trae grandes beneficios a la salud: equilibra los sistemas inmunológico y circulatorio, ayuda a la respiración y a controlar el peso, fortalece los huesos, aumenta los niveles de energía y la concentración, reduce el estrés y la ansiedad, contribuye a mantener la piel bella y saludable.
Con el tiempo, las ideas sobre cómo planificar una rutina de ejercicios físicos saludables ha ido flexibilizándose, y adaptándose a las necesidades actuales. Más allá de los programas específicos (como el entrenamiento cardiovascular o para perder peso), la mayoría de los especialistas sostiene que 30 minutos de ejercicio moderado por día es una media razonable para mantener el organismo en un buen estado de salud. No necesariamente hay que ejercitar 30 minutos seguidos, sino que se pueden planificar períodos más cortos, por ejemplo de 10 minutos, intercalándolos con el resto de las actividades cotidianas.
Ejercicio moderado significa todo lo que implique transpirar y oxigenarse. No se necesita salir a correr (hasta puede resultar perjudicial si no se toman los recaudos necesarios): tal vez alcance con realizar las tareas del jardín en forma regular y organizada.
En algún sentido, caminar ha pasado a ser el ejercicio ideal para todas las edades y estados físicos: es una buena práctica aeróbica y ayuda a quemar grasas, liberar tensiones y reducir el estrés. Además, hacerlo al aire libre es un estímulo mental casi tan importante como el físico.
Es una técnica que sirve para hacer del ambiente de trabajo un lugar más saludable, diseñándolo de manera que resulte más eficiente y que no provoque problemas de salud en el trabajador.
La ergonomía incluye factores como la iluminación, el ruido, la temperatura y el diseño de las herramientas, las máquinas y los asientos de los lugares de trabajo, además de los horarios de comidas, las pausas y hasta los zapatos de los empleados. La mesa con la altura correcta facilitará mucho la tarea. Una silla cómoda para la computadora será muy beneficiosa para la columna vertebral del operador. Con herramientas adecuadas, es menos probable sufrir daños en el sistema óseomuscular. La idea es que el lugar de trabajo se adapte a las personas y no al revés.
