GUÍAS PARA EL AMOR
Los primeros manuales de alcoba de la historia fueron chinos y contienen consejos sexuales detallados. La dinastía Han registra ocho libros de sexo (entre los años 200 a.C. y 25 d.C), de los cuales sólo sobrevivieron algunos fragmentos en un texto japonés de medicina llamado I shin po. Por lo general, estos manuales están estructurados en forma de diálogo entre sabios e inmortales. Uno de los personajes fundamentales fue Huangdi, el Emperador Amarillo (se cree que vivió aproximadamente 3.000 años antes de la dinastía Han). Según la tradición, era muy hábil para preparar drogas mágicas y mantuvo relaciones sexuales con 1.200 mujeres. Todo lo que sabía Huangdi se lo habían enseñado sus tres iniciadoras: la Muchacha Normal, la Muchacha Oscura y la Muchacha Elegida. La Muchacha Normal le enseñó a lograr la satisfacción de la mujer, un tema central en la fdosofía sexual oriental, a diferencia de otras culturas de la Antigüedad. La Muchacha Oscura le explicó el sexo como un arte de la guerra, cuyos adversarios son el hombre y la mujer; es también la protagonista del Manual de la Muchacha Oscura, donde se mencionan nueve posiciones sexuales, apuntando sobre todo a las variaciones y a las técnicas de contención del semen para evitar que el hombre pierda su potencia y para preservar su fuerza vital. Un tratado de medicina del siglo VII, llamado Tung hsuan tzu, menciona 30 posiciones, abriendo el camino para la sabiduría sexual de los grandes textos orientales.
UN AFRODISÍACO NATURAL
El almizcle es una sustancia amarga y de color marrón que se extrae de una glándula cercana a los genitales de un ciervo originario de Asia Central. Los homeópatas lo llaman "moschus" y tiene una larga fama como afrodisíaco natural.
Los libros más antiguos de medicina china relatan casos de hombres de 80 años revitalizados en su poder sexual gracias al almizcle. Para el Kamasutra, su olor está asociado con la mujer más erótica y sensual. En Persia y en el Tíbet se lo utiliza en las comidas por su poder de atracción sexual, y en Occidente se lo emplea para hacer perfumes.
Se supone que sus efectos afrodisíacos se relacionan con el alto contenido de feromonas en las glándulas sexuales que lo producen.
