La higiene durante la lactancia


La madre que lacta debe bañarse a menudo. Sobre todo debe lavar bien los pezones antes de dar de comer al bebé. Si hay secreción reseca en los pezones, no debe arrancarse bruscamente. Debe ablandarse mediante la aplicación de un ungüento de vaselina o cold cream, que se dejara una hora antes de sacarse. Cuando se bañe para evitar que se le resequen no los enjabones y deje solamente que el agua pura corra sobre ellos. Si los pezones se agrietan o se vuelven muy sensibles, deben recibir atención médica.

El aseo absoluto es lo mejor para evitarlo. El olor a sudor y leche rancia, es lo más desagradable en una mujer.

¿Qué ocurre si llego a desarrollar una infección en los senos?

Si la incomodidad llega a ser dolorosa, debes aplicarte bolsas de hielo en los pechos. Ni el masaje ni el extractor de leche deben usarse sin la orden del medico.

Si llegas a tener fiebre, puedes tomar aspirina, puesto que pasa a la leche en cantidades tan pequeñas, que sus efectos en el bebé son insignificantes.

Los síntomas de infección en los senos son muy parecidos a los de la gripe.
Aun si no tienes ninguna señal externa de la infección, sino solamente la sensación de malestar que es signo de una gripe, debes suponer que tienes una infección. Con frecuencia se prescriben antibióticos, pero las investigaciones han demostrado, que la mejor cura es mantener el seno tan vacío como sea posible, de manera que la infección disminuya. Si has almacenado leche en el refrigerador, puedes alimentar al bebé con tu leche en una botella, durante algunos días, hasta que la infección haya pasado.

Sujetadores para dar de mamar

Un sujetador que te quede cómodo y abierto por delante es ideal para dar de mamar, y si es el de algodón mejor, porque permite respirar a la piel y es menos absorbente que nylon. Si te aprieta demasiado cuando los pechos están llenos podría dañar los conductos de la leche y causarte dolor. Llevar un protector dentro del sostén, te servirá para absorber el goteo de la leche y evitar escoceduras.

Recomendaciones

Las infecciones repetidas en los senos pueden indicar que tu dieta no es apropiada para la lactancia. Necesitaras una gran cantidad de vitamina A, vitamina soluble en grasa, con el fin de prevenir las infecciones y mantener la piel en buenas condiciones.

La primera vez que des el pecho notaras que será algo natural para tu bebé. Su boquita deberá cubrir casi toda la parte, de un tono más oscuro, que rodea el pezón.

La duración en cada pecho será de 10 a 15 minutos. Para que el bebé deje de mamar, introduzca un dedo en la comisura de su boca o empuje delicadamente su barbilla hacia abajo.
Durante las primeras semanas le será más cómodo dar el pecho recostada de un lado, sosteniendo al niño en su brazo.
Después prefiera sentarse en un sillón bajo, con una almohada tras la espalda y los pies levantados sobre una banqueta.

En la siguiente toma, procura comenzar por el pecho que le diste de ultimo en la lactación anterior, déjalo chupar de nuevo vigorosamente y una vez mas terminar con la leche del otro pecho. De este modo, el bebé recibirá cantidades aproximadamente iguales de leche de cada pecho en el curso del día, y evitaras en ambos, la sensación de llenura.

Sus primeras salidas

Después de darnos Dios la dicha de haber tenido una criatura, lo más natural es que queramos que todos nuestros familiares y amigos lo conozcan. También es natural que, después de haber pasado tantos meses con los malestares propios del embarazo, deseemos salir a divertirnos.
¡CUIDADO!, se puede salir siempre y cuando el lugar que vayamos a visitar este higienizado. Nunca debemos llevar a una criatura recién nacida donde haya enfermos de virus contagiosos, mosquitos u otros insectos; tampoco donde haya aglomeración de personas, pues si alguien esta resfriado puede contagiarla.