Magnetoterapia
ES UNA TERAPIA FUNDADA EN LAS PROPIEDADES CURATIVAS DE LOS IMANES. SE UTILIZA, SOBRE TODO, PARA ALIVIAR DOLORES.
IMANES QUE CALMAN
La magnetoterapia, en tanto método para tratar las enfermedades mediante el uso de campos magnéticos, es una forma de energía natural que permite intervenir sobre distintas zonas del cuerpo.
La noción en que se basa es que el imán terrestre ejerce una gran influencia sobre la vida del planeta a partir de su campo magnético, que traspasa incluso los órganos internos del cuerpo. Por otro lado, existe una teoría que postula lo que se llama "carencia del campo magnético terrestre". Según esta idea, las alteraciones que provoca la presencia de materiales como el hierro, el hormigón y el acero (que se interponen ante el campo magnético terrestre y nos privan de su acción beneficiosa) explicarían una gran cantidad de patologías del mundo actual.
Una terapia basada en imanes puede servir para solucionar esas dolencias: si se aplica un imán en una zona del cuerpo afectada por una alteración de su estado magnético, el campo del imán lo reordenará y aliviará el trastorno. El imán tiene dos polos, cada uno con efectos terapéuticos diferentes. El polo norte es negativo y está indicado para combatir procesos inflamatorios e infecciosos y, sobre todo, para calmar el dolor (uno de los usos más habituales de la magnetoterapia). El polo sur es positivo y se lo emplea para procesos que requieran una dosis de energía y vitalidad, como los desgarros musculares, las fracturas, las rehabilitaciones, las cicatrizaciones, etcétera.
UNA TERAPIA ANTIGUA
Las propiedades terapéuticas de los imanes eran conocidas por gran parte de las civilizaciones antiguas, entre ellas la china, la hindú y la egipcia. Los chinos usaban a veces imanes en lugar de agujas y los aplicaban sobre los puntos de acupuntura (ver Acupuntura), además de emplearlos con otras técnicas para casos de reumatismo e inflamación de las articulaciones. En India se aconsejaba llevar un imán sobre el cuerpo para conservar la salud. Homero, Platón y Aristóteles mencionan el poder de los imanes en sus textos. Luego, la magnetoterapia comenzó a nutrirse de los avances científicos en los campos de la electricidad y el magnetismo, sobre todo entre los siglos XVIII y XIX, y muy especialmente en el siglo XX, en el que se realizaron grandes descubrimientos (por ejemplo, la comprensión del origen atómico y molecular de las propiedades magnéticas de la materia).
EFECTO ANALGÉSICO
La magnetoterapia se utiliza básicamente como analgésico en procesos dolorosos, aunque también se le reconocen efectos como estimulante de la circulación de la sangre.
En la actualidad se emplean pastillas magnéticas, que se colocan en los puntos más dolorosos de este tipo de dolencias:
* Traumáticas. Fractura de huesos y desgarros musculares, tendinitis, esguinces, tirones de ligamentos, etcétera.
* Reumáticas. Lumbago, artrosis, reumatismo crónico, dolores articulares.
* Malas posturas corporales, desequilibrios metabólicos, dolores por cambios climáticos (humedad, viento, etcétera) o por desequilibrios de órganos internos que repercuten en zonas externas.
CÓMO
Deben ubicarse sobre los puntos más dolorosos. Para potenciar el efecto, se pueden agregar otras en los puntos simétricos del cuerpo. Se colocan durante tres a cinco días, para que no provoquen irritación. Deben utilizarse sólo una vez, ya que luego no tienen la misma eficacia terapéutica. Si aparece una pequeña reacción de la piel, hay que desinfectar y dejar la zona al aire libre.
No deben colocarse sobre áreas con erupciones, tratadas con radioterapia o cerca de prótesis metálicas o con acción electromagnética (como las prótesis auditivas).
