Meditación



ES UN ARTE MUY ANTIGUO, QUE IMPULSA A LA MENTE A ENTRAR EN UN ESTADO DE RELAJACIÓN Y FELICIDAD. EXISTEN DISTINTAS TÉCNICAS.

UN ARTE PARA LA MENTE
La meditación existe desde hace miles de años como parte de la tradición oriental, aunque durante mucho tiempo se la consideraba reservada a budistas o seguidores del Zen. Sin embargo, el interés del mundo occidental por esta práctica se fue extendiendo, al punto que hoy es habitual que los médicos la recomienden como fórmula para ayudar al mejoramiento -de la salud.
Se han realizado numerosos estudios científicos sobre sus efectos en los procesos fisiológicos y todos coinciden en los beneficios sobre la presión sanguínea, el ritmo cardíaco, la digestión, el estado muscular y el sistema nervioso, entre otros. La práctica de la meditación, además, activa algunas zonas cerebrales relacionadas con las emociones positivas, que ayudan a aliviar conflictos relacionados con el estrés y el agotamiento, como la ansiedad, las adicciones, los pensamientos obsesivos, la irritabilidad, etcétera. Muchas personas, aquejadas por las tensiones y el exceso de trabajo que atormentan a los hombres y mujeres de hoy, acuden a esta práctica milenaria para encontrar paz y armonía. Pero, ¿cómo se hace para empezar? ¿Cualquiera puede meditar?
Dicen que hay tantos tipos de meditación como personas que meditan, y esto es cierto en la medida en que existen muchas técnicas y filosofías diferentes. Incluso hay personas que meditan sin saberlo, de una manera intuitiva, cuando, por ejemplo, se quedan abstraídos y con la mente aquietada mirando un paisaje o unos leños ardiendo.
Entre las distintas técnicas de meditación, las más difundidas son la trascendental, la Zen y las meditaciones Osho.

MEDITACIÓN TRASCENDENTAL
Es una técnica que proviene de la tradición védica hindú y se transformó en un clásico de los tratamientos alternativos. Fue introducida en Occidente a comienzos de los sesenta por el Maharishi Mahesh Yogi, un físico, matemático y maestro espiritual indio que pasó a la historia por haber sido el gurú de los Beatles.
El gran logro del Maharishi fue adaptar esta técnica milenaria a las necesidades de nuestro tiempo. Tanto es así que cerca de 5 millones de personas la practican a diario, en todo el mundo.
La meditación trascendental no es una religión ni una filosofía. No requiere de habilidades especiales ni de la práctica de ejercicios de visualización o concentración. Sólo se necesita un lugar tranquilo de la casa, una silla cómoda y aprender un mantra (es un sonido especial, sin significado), para repetirlo mentalmente durante unos 15 ó 20 minutos, dos veces por día, con los ojos cerrados, hasta que la mente se vaya relajando y la conciencia alcance niveles más sutiles de atención, un estado que en meditación trascendental se denomina "conciencia cósmica".
Uno de los efectos más evidentes y comprobados de esta práctica es la reducción de los niveles de estrés e hipertensión arterial. También incrementa la creatividad y la inteligencia y ayuda a combatir los procesos de envejecimiento. Los que meditan entran en un descanso fisiológico más profundo que el sueño, que les permite respirar más lentamente y disminuir el consumo de oxígeno y la actividad metabólica del cuerpo, todo muy beneficioso para reducir las tensiones y la ansiedad.

EL GURÚ DE LOS BEATLES

En 1968, los Beatles viajaron a India para aprender meditación y -por iniciativa de George Harrison— visitaron el Ashram, una comunidad espiritual del Maharishi Mahesh Yogi ubicada al pie de los Himalayas. Desde entonces, éste se transformó en el gurú de los Beatles y ganó millones de adeptos en todo el mundo. Los Beatles fueron grandes difusores de la meditación trascendental en Occidente. Ringo Starr fue el primero en abandonar esta etapa mística y luego lo siguió Paul McCartney. Sólo John Lennon y George Harrison sostuvieron hasta el final de sus vidas la fe en el Maharishi y el camino de crecimiento espiritual que ofrecen las técnicas indias.

RAJA YOGA

Es el yoga de la meditación y lo que hace es utilizar los métodos del yoga (ver Capítulo 2) para neutralizar los elementos perturbadores de la mente. El Raja Yoga implica un trabajo sistemático de concentración, meditación y visualización para llegar al control de la mente. En este proceso, se necesita un esfuerzo amable y desapegado (un desapego universal en el que la mente navega libre: no posee ni es poseída). Se lo conoce también con el nombre "camino real": un conjunto de técnicas cuya meta es suprimir las modificaciones del pensamiento y volver silenciosa la mente para reintegrar al ser con lo Absoluto.

MEDITACIÓN ZEN
El primero en descubrir el Zen fue el príncipe Siddhartha Gautana, conocido como Buda ("El Iluminado"). Él enseñó a sus discípulos esta disciplina que, transmitida de generación en generación, venía de la India (se la llamaba Dhyana, "meditación"), pasó a China (allí era Chan) y luego llegó a Japón (donde tomó el nombre Zen). Una de las características esenciales es que postula llegar a la Iluminación a través de la intuición -y no tanto del conocimiento intelectual— y a través de la unión entre el cuerpo y la mente. La meditación Zen es bastante sencilla y fácil de incorporar. Se practica durante unos diez o quince minutos, preferiblemente al levantarse o a la noche antes de acostarse.
Como se basa en la concentración de la mente en un punto (abstracto o concreto) se puede practicar en cualquier lugar y circunstancia, incluso trabajando o caminando por la calle. Sin embargo, suele ser más eficaz si se elige un lugar más o menos tranquilo y se adopta la postura de loto, es decir, las dos piernas cruzadas, apoyando los pies de una sobre los muslos de la otra. Luego hay que concentrarse en respirar por el abdomen y no por el tórax, lo que ayudará a dilatar los vasos sanguíneos, disminuir la presión arterial y relajar el sistema nervioso.
La meditación Zen, además, calma la mente y estabiliza las emociones. Está especialmente indicada para ayudar a los tratamientos contra el insomnio, dificultades del aparato digestivo y constipación crónica, cálculos biliares, enfermedades nerviosas y falta o exceso de jugo gástrico.

MEDITACIÓN OSHO
El gurú Osho viajó por toda India, y luego por varios países occidentales, llevando sus prédicas y ganando fama como maestro espiritual innovador, ya que adaptaba a las necesidades modernas las técnicas tradicionales orientales de los lamas tibetanos, de los budistas Zen, de los yoguis, del Tantra, etcétera. Su idea fue abrir estas disciplinas herméticas y simplificarlas para que cualquiera pudiera entenderlas y seguirlas.
Una de las grandes diferencias con otras técnicas de meditación es que la de Osho no propone relajar la mente (cosa que le parecía imposible de realizar), sino expandir la conciencia para transformarse en un observador de la mente. Tampoco se necesita entrar en un estado de máxima concentración, ya que lo que se busca, justamente, es observar todo lo que está sucediendo, ir más allá de un foco puntual.
La mejor manera de meditar es reproducir la alegría de los niños, que no se preocupan sino que se ocupan de lo que espontáneamente tienen ganas de hacer: jugar, observar, investigar, correr. Eso es, para Osho, la verdadera meditación.
Éstas son algunas de sus meditaciones:
* Meditación de la risa. Apenas despertado y con los ojos cerrados, reírse durante cinco minutos, lo cual cambiará completamente la calidad del día.
* Meditación para desaparecer. La idea es hacer de cuenta que uno desaparece, sea cual sea la actividad que se está realizando. Son tan sólo unos segundos, pero sirven para darse cuenta de que el mundo sigue existiendo sin uno.
* Meditación "sí". Repetir como un mantra la palabra "sí" durante diez minutos, antes de dormirse. Ayuda a descansar más profundamente.

OSHO TEXTUAL

"Observar es meditación. Lo que observas es irrelevante... Puedes observar ios árboles, puedes observar el río, puedes observar las nubes, puedes observar el juego de los niños. El objeto no es el propósito, sino la calidad de tu observación, la cualidad de estar alerta y consciente. Eso es meditación. Cualquier cosa que hagas con presencia es meditación. La acción no es el asunto sino la calidad que le imprimes a tu acción. Caminar puede ser meditación si caminas alerta. Estar sentado puede ser meditación si lo haces con presencia. Escuchar estas palabras puede ser meditación si las escuchas con conciencia. Simplemente escuchar el ruido interior de tu propia mente puede ser meditación, si permaneces alerta y observador. El meollo está en no proceder dormido y entonces todo lo que hagas será meditación."