Método Bates
Es UN ENTRENAMIENTO NATURAL PARA CORREGIR DEFECTOS DE VISION Y EVITAR DOLORES DE CABEZA Y CANSANCIO EN LOS OJOS.
ENTRENAMIENTO OCULAR
Gran parte de las técnicas para mejorar o recuperar la visión se basa en el sistema de entrenamiento ocular -también llamado naturalismo ocular- del oftalmólogo William H. Bates, desarrollado en Estados Unidos a principios del siglo XX.
El eje de este sistema es considerar a los ojos no como un órgano independiente y aislado, sino como parte integral del cuerpo y muy relacionados con los aspectos psicológicos de la persona. Si los músculos externos del ojo sufren tensión, se produce una disfunción que termina deformando el globo ocular e interfiriendo en la visión normal. Para Bates, la mayoría de los problemas oculares se pueden evitar o curar atacando sus causas subyacentes, es decir, eliminando la materia tóxica en la sangre y fortaleciendo los músculos oculares a través de ejercicios y relajación. Para él, los anteojos no sólo no solucionan los problemas de visión, sino que pueden aumentarlos al hacer que los ojos se vuelven cada vez más dependientes de ellos. El método tiene tres postulados básicos:
* Movimiento. La persona con problemas de visión suele procurarse un ambiente seguro y, por lo tanto, busca continuamente puntos fijos y rígidos, lo que empeora su dolencia.
* Centralización. Quien ve mal y fija la vista pierde la capacidad de dirigir la atención hacia el centro del campo visual (centralización) y, en cambio, trata de ver la imagen en su conjunto (difusión). Esto perjudica la visión.
* Relajación. Muchas veces resulta difícil aunque, sin duda, cuando nos relajamos vemos mejor.
LAS TÉCNICAS PRINCIPALES
Estas son las técnicas principales que propone Bates:
* Parpadear con frecuencia (incluso más veces de las que parecen necesarias). Es una forma natural de lubricar el globo ocular y evitar mirar fijo, que cansa a los músculos del ojo.
* Palmeo. Apoyando los codos sobre una mesa, cerrar los ojos y cubrirlos con las palmas de las manos ahuecadas; pensar en algo agradable y permanecer así más o menos diez minutos. Esto favorece la relajación.
* Remojo. Mojar los ojos alternadamente con agua caliente y fría para estimular la circulación y evitar la congestión ocular. A la mañana conviene comenzar con agua caliente y antes de acostarse hacerlo al revés, primero con agua fría y luego con caliente.
* Cambio de enfoque. Consiste en cambiar el enfoque de los ojos, de lejos a cerca y viceversa, sosteniendo dos objetos en las manos y acercando y alejando uno y otro mientras se enfoca en cada uno de ellos alternadamente. Esto alivia la tensión y la rigidez de mirar puntos fijos.
* Intensidad de enfoque. Hay que observar dos piedritas y trasladar la vista e una a otra, primero a una distancia de alrededor de diez centímetros y luego ir acercándolas hasta que se toquen (la idea es comprobar que la iedrita en la que se concentra la vista se ve mejor que la otra).
* Baño de luz. El ejercicio consiste en ponerse de cara al sol con los ojos i rados y dejar que el sol caliente cada mejilla durante dos minutos.
HUXLEY, EL DIFUSOR
El novelista, ensayista y poeta inglés Aldous Huxley (1894-1963) fue uno de los difusores del método Bates. Cuando tenía 16 años, Huxley sufrió una grave enfermedad en los ojos que le produjo opacidad en las córneas y lo dejó prácticamente ciego durante un año y medio, tanto que aprendió a leer con el sistema Braille. Luego se recuperó, pero le quedó una visión muy limitada.
Años más tarde, el autor de Un mundo feliz conoció la teoría de reeducación visual del doctor Bates y la puso en práctica, lo que lo llevó a mejorar notablemente sus problemas de vista. En 1942 escribió El arte de ver, un libro donde relata su experiencia con el método.
