Nuevos Padres


Una vez nacida la criatura, las obligaciones de los padres en cuanto al cuidado y crianza revisten mayor urgencia y responsabilidad, pues una criatura tan pequeña no puede valerse por sí misma, y, por mucho tiempo dependerá de ustedes para todas sus necesidades.

Si no has tenido gran contacto con recién nacidos encontrarás ciertas cosas sobre el aspecto y comportamiento de tu hijo que te extrañarán, inclusive sentirás un poco de vergüenza de hacer preguntas al pediatra por temor a que se burlen de tu ignorancia. No importa, cuando se tienen dudas hay que preguntar, peor es lamentar.

Los primeros días que siguen al parto tienen un papel critico en el desarrollo de un lazo emociona “madre e hijo”; este proceso se llama VINCULACION MATERNOFILIAL. Ambos padres se sentirán mas unidos a su bebe si se dedican mas tiempo buscando la felicidad, buena salud y bienestar de la criatura.

Cada bebé es una nueva persona, diferente a todas las demás. La madre, durante la primera semana, aprende a conocer el comportamiento y las necesidades de su bebé, y eso le permite introducir las adaptaciones necesarias en sus planes respecto a él. Todo niño nace con diversas cualidades heredadas de sus padres.

Las que predominen dependerán del medio ambiente, del alimento, del cuidado que reciba, de las personas a quienes trate de imitar y de los principios que rijan en su hogar.

El cuidado de una criatura constituye una gran responsabilidad, que puede cumplirse con éxito, si los padres visitan con regularidad a su medico (pediatra), siguen sus consejos y protegen como el guardián mas fiel la salud, alimentación, higiene, y desarrollo de su niño.

Muchas veces una madre joven, inexperta, se deja llevar de los consejos de vecinos o amigos sinceros y bien intencionados. ¡CUIDADO! Los consejos recibidos pueden o no ser buenos. Los consejos que debes seguir son los del medico y por lo menos, consultarle antes de tomar cualquier decisión.

Los padres deben trabajar unidos desde el nacimiento del hijo, para enseñarle buenos hábitos.

Las relaciones con tu marido

Inevitablemente, tu vida y tus relaciones sufrirán un cambio después de que nace el bebé. La idea de que un hijo une más a los padres resulta muy bonita, pero no es necesariamente eso lo que ocurre al principio. El hecho de que quizás se sientan más unidos el uno al otro por la llegada del niño que por los vínculos afectivos o legales que haya entre ustedes puede ya provocar momentos de tensión. Solo para que se acostumbren a tener allí a otra persona pueden necesitar varios meses, y cualquiera de los dos puede sentir celos de que el otro preste tanta atención al niño.

Es posible que te moleste ver que tu marido, tan considerado durante el embarazo, espera ahora que vuelvas a la normalidad poco después de haber dado a luz. Puede que este luchando con una mezcla de sentimientos, celos, miedo a la responsabilidad o que tenga la impresión de estar mas allí, porque parece que eres tu sola la que sabe lo que hay que hacer con el bebé.

Es muy importante que hablen de todas esas cosas, aunque les parezca que son tontas, absurdas o molestas. Dormir mal por la noche pone los nervios de punta, y los dos tienen que disculparse mutuamente. Pero es una época maravillosa, y el niño les atraerá muchas alegrías que compasaran de sobra los malos ratos. Cuanto mas compartan el trabajo de cuidar al niño, mas unidos se sentirán los tres.

El papel del Padre

Muchos padres están ahora dispuestos a tomar parte activa en la tarea de cuidar al niño, y la costumbre de que asistan al parto contribuye a fomentar esa tendencia. Anima al tuyo a que te ayude, sobre todo si esta en casa porque tiene unos días de permiso o por cualquier otra razón.

Podrá apreciar mas directamente las alegrías y dificultades de ser padre, y comprender mejor el trabajo que te ha caído encima si ha contribuido a cuidar al niño durante el día. Pero no le(???) decirle a uno como tiene que hacer las cosas, y, además, podría llegar a la conclusión de que es más cómodo dejar que lo hagas toda tu sola.

Tiempo para estar juntos

Es fácil olvidar que son una pareja, además de ser padres. Procuren no perder del todo su antigua costumbre de hacer las cosas juntos... solos los dos, aunque no sea mas que estar un rato sentados, hablando de lo que han hecho durante el día. En cuanto te sea posible, busca una amiga o pariente que vaya a hacer de niñera, para que puedan volver a salir juntos. Puede ser difícil hablar con un poco de franqueza y tranquilidad si todo el tiempo tienes que estar pendiente de oír al niño.