Reiki



Es UNA TÉCNICA DE ARMONIZACIÓN MILENARIA, QUE REALIZA UN TRASPASO O CANALIZACIÓN DE ENERGÍA VITAL A QUIEN LO NECESITE.

UN CONCEPTO SUTIL
No es fácil definir desde los paradigmas occidentales qué significa reiki. En principio, es una palabra japonesa que consta de dos ideogramas: rei significa "energía del universo" y ki significa "energía de vida"; la traducción sería algo así como "energía universal de vida". Hay otra frase que se asocia al mismo concepto y es Usui shiki ryoho, que quiere decir "sistema Usui de sanación natural", una forma natural de transmitir la energía universal mediante imposición de manos, tal como la desarrollaron el descubridor de la técnica en Japón, el maestro Mikao Usui, y sus discípulos, fundamentalmente Chujiro Hayashi y Hawayo Takata.
El reiki es una técnica de armonización, que estimula el organismo de una manera integral, equilibrando el cuerpo e impulsándolo hacia la autocuración. Actúa en todos los niveles (físico, mental, emocional, espiritual), desbloqueando los centros energéticos, liberándonos de las cargas negativas y restableciendo la armonía.

CÓMO SE APLICA
Habitualmente, en el sistema occidental el reiki se aplica como terapia complementaria, sobre todo en tratamientos para reducir el estrés y fortalecer el sistema inmunológico.
Es el modo de sanación empleado por los grandes maestros espirituales, una antigua ciencia médica espiritual que abarca una multiplicidad de aspectos, tales como forma de vida, dieta, actividades, remedios y terapias (masajes, yoga, moxas, etcétera), además del trabajo sobre la mente y las emociones.

Practicando reiki, se aprende a desarrollar cuatro aspectos:
* Técnica de sanación. Por imposición de manos en las zonas afectadas o cerca de ellas.
* Crecimiento personal. Dar y recibir reiki lleva al autoconocimiento y al amor por uno mismo.
* Disciplina espiritual. La práctica regular ayuda a despertar la conciencia de lo sagrado.
* Orden mística. Tiene que ver con la unión entre los que siguen este camino.

MIKAO Usui Y DISCÍPULOS
Mikao Usui nació el 15 de agosto de 1865 en el distrito Gifu de Japón y se supone que jamás salió de su país. Estudió en un monasterio budista y perteneció a una de las muchas sociedades secretas que existían en ese tiempo. Alrededor de 1900 creó su sistema de sanación natural, basado en la proyección de la energía del Qi gong de China y en las prácticas antiguas taoístas, que permitían al practicante atraer y transmitir energía. El sistema de Usui empleaba siete posiciones principales de las manos sobre puntos de acupuntura. En 1922, abrió una escuela en Tokio, donde entrenó a 16 estudiantes al nivel de maestro. Murió en 1926, en Fukuyama. Uno de sus alumnos, Toshihiro Eguchi, fue su sucesor, mientras que otros discípulos trasladaron el método a un sistema formal de curación. Chijiro I íayashi, por ejemplo, abrió una clínica en Tokio, donde desarrolló una serie compleja de posiciones de las manos con un enfoque médico. A él se le- adjudica haber instruido a 13 estudiantes como maestros y, además, li.iber enseñado el sistema a una japonesa americana de Hawai llamada I l.twayo Takata, quien llegó como paciente terminal y terminó abriendo el feiki al mundo.

PARA ABRAZAR UN ÁRBOL

Según los principios del reiki, la naturaleza libera grandes cantidades de Qi o energía vital y, por lo tanto, árboles de distintas especies pueden beneficiar a las personas en el encuentro con la energía universal, en este caso canalizada a través del árbol. Pero también el árbol puede ser energizado, al ser abrazado su tronco con todo el cuerpo y permitir el encuentro de las dos energías. En las tradiciones más antiguas, las personas buscaban un árbol y se abrazaban a su tronco, para transmitirle sus angustias y preocupaciones y para recibir la fuerza de la energía universal que podía curar sus enfermedades y sanar su cuerpo. También hoy los naturópatas recomiendan abrazar un árbol en momentos de soledad y tristeza.