Sexología



SE OCUPA DE LOS PROBLEMAS SEXUALES Y DE LA SATISFACCIÓN SEXUAL PERSONAL Y DE LA PAREJA. LOS MÉTODOS SON CADA VEZ MÁS RÁPIDOS Y EFECTIVOS.

SEXOLOGÍA CIENTÍFICA
Para hacer una historia de la sexología científica hay que empezar por Sigmund Freud, que postuló la primera teoría sobre el desarrollo sexual del niño y le asignó a la sexualidad un papel determinante de ciertas conductas y patologías. En la misma época, Henry Havlock Ellis planteó sus revolucionarias teorías sobre la masturbación y la homosexualidad y trató de demostrar que muchos problemas sexuales tenían un importante componente psicológico.
A mediados del siglo XX comenzó la investigación científica sobre la sexualidad, con autores como Alfred Kinsey, que estudió las diferencias entre los comportamientos sexuales de hombres y mujeres; Masters y Johnson, que establecieron las fases fisiológicas de la respuesta sexual y diseñaron diversos tratamientos aún vigentes; Shere Hite, quien en su famoso informe resumió todas las posibles conductas y actitudes sexuales.
En los años 60, la sexología comienza a separarse del psicoanálisis y se diseñan terapias más breves, que abordan los problemas y las disfunciones sin necesidad de largos tratamientos que ahondan en el pasado. Estas nuevas terapias abandonan viejos preconceptos y tratan de encontrar caminos nuevos, para ayudar a las personas a solucionar sus problemas, mejorar la actitud y aumentar la satisfacción sexual personal y de la pareja.

SALUD Y DESEO
Los problemas sexuales pueden obedecer a diferentes causas, tanto orgánicas como psicológicas y sociales. La mayoría proviene de situaciones personales o de las relaciones de pareja y se refleja en la falta de deseo y de orgasmo, problemas de erección, eyaculación precoz, dolores durante el coito, falta de armonía sexual, etcétera.
En líneas generales, las consultas por conflictos de pareja van aumentando -en la medida en que aumentan las tensiones de la vida moderna y se popularizan los métodos sexológicos-, sobre todo en algunos momentos clave, como el nacimiento del primer hijo (entre los celos y la dedicación emocional de la madre al bebé, algunas parejas llegan a interrumpir su sexualidad en esa etapa) o cuando los hijos se van de la casa (suele coincidir con la etapa media de la vida y el miedo a la vejez y el decaimiento físico). De acuerdo con la sexología científica, los principales problemas de salud sexual pueden deberse a:
* Disfunciones sexuales. Las más comunes son, en el hombre, la disfunción eréctil y la eyaculación precoz; en la mujer, el vaginismo y la falta de excitación sexual.
* Trastornos del vínculo afectivo. Las ya mencionadas, en cuanto a los conflictos de pareja, son las más habituales.
* Comportamientos sexuales compulsivos. Se refiere, en general, a las fijaciones, las búsquedas continuas de aventuras amorosas y parejas múltiples y determinados comportamientos compulsivos en la relación.
* Conflictos de género. Intersexualismo y conflictos no resueltos en la niñez y la adolescencia.
* Violencia y victimización. Conductas patológicas, que se realizan o se sufren mediante una actividad sexual (por ejemplo violaciones, acoso, abuso, etcétera).

PARA SEGUIR LEYENDO
* Juan Carlos Kusnetzoff, El hombre sexualmente feliz.
* Helen Kaplan, El sentido del sexo.
* Francisco Labrador, Guía de la sexualidad.
* Shere Hite, Mujeres y amor.
* León Gindin, Primera encuesta sobre sexualidad y pareja.
* Alessandra Rampolla, Sexo...¡¿y ahora qué hago'!!
* Laura Caldiz, Viviendo nuestra sexualidad.

ARS AMANDI

Escribieron Masters y Johnson: "La más abundante etiología de los problemas sexuales, más que de un origen médico o psicopatológico, procede de las carencias educativas y de la ignorancia de la función sexual. En las relaciones de los sexos no se trata, pues, tanto de diferenciar entre factores orgánicos y mentales, como todavía se discute en ocasiones, sino del encuentro entre uno y otro sexo con unos u otros factores. Por ello, sin menoscabo de que, a efectos del estudio y de la casuística, muchos factores sean de interés para la aplicación de unos u otros recursos —y todos deben ser estudiados-, el eje conductor tanto del diagnóstico como del tratamiento seguirá siendo la relación, es decir, el ars aman di en cuyo marco esas dificultades se producen y se viven".

TERAPIAS SEXUALES
Lo primero que hace un terapeuta cuando recibe una pareja con dificultades sexuales es tratar de determinar si existe un problema específico o si la pareja está insatisfecha de su relación de forma expresa, para luego indagar cómo y por qué se ha llegado a esa situación.
La segunda fase consiste en especificar cuáles serán los puntos a tratar, según sean los problemas que se consultan. Un tercer paso es recomendar una serie de normas o ejercicios para realizar en casa y que deberán ser revisados periódicamente.
Una terapia base, diseñada para resolver problemas comunes a parejas del siglo XXI, propone habitualmente las siguientes estrategias:
* Masajes y caricias, para relajar el cuerpo y fomentar una mejor comunicación.
* Ambientes agradables y distendidos que favorezcan el romanticismo.
* Encuentros sin apuros ni urgencias, para permitir un acercamiento relajado y sin presiones.
* Aprender y descubrir las zonas erógenas.
* Mucho juego previo y mucha imaginación.
* Más palabras de amor, miradas y comprensión que conocimientos técnicos.
* Probar siempre otras alternativas y no quedarse con un solo esquema de encuentro sexual.
En todo el proceso, son fundamentales la comunicación y la confianza entre el terapeuta y el paciente, ya que se trata de un conflicto que exige tratar temas muy íntimos y, en muchos casos, teñidos de prohibiciones, tabúes y prejuicios.
Justamente por eso, y también por la cantidad de factores psicológicos y orgánicos que pueden influir en un problema sexual, es habitual que estos tratamientos se programen en forma multidisciplinaria.