Shantala
ES UN ANTIGUO MASAJE INDIO QUE LAS MADRES DAN A SUS HIJOS PARA CALMAR DOLORES, EVITAR PROBLEMAS COMUNES EN LOS RECIÉN NACIDOS Y AFIRMAR EL VÍNCULO.
UNA MADRE INDIA
Hace varias décadas, el médico francés Frederick Leboyer -un abanderado del parto sin dolor- se encontraba de vacaciones en India cuando vio en la calle a una joven mamá dándole un masaje a su bebé recién nacido. Fascinado con esa imagen, Leboyer -quien mucho antes de ese viaje a India estaba investigando sobre la experiencia del nacimiento y la importancia del contacto con la piel de la mamá- decidió quedarse una larga temporada allí para estudiar a fondo ese masaje ritual que Shantala (así se llamaba la joven) le practicaba a su bebé, como había aprendido de su propia madre. En efecto, las mamas indias heredan la sabiduría del masaje desde hace miles de años y lo practican con sus bebés inmediatamente después del parto. Toman al niño en los brazos, comienzan a masajear la zona del pecho y luego recorren todo el cuerpo. Ellas no tienen idea de los efectos terapéuticos a largo plazo que los médicos occidentales están evaluando; sólo saben que a los bebés les hace muy bien, que calma los cólicos, regulariza los intestinos, los ayuda a dormir y, sobre todo, les permite demostrarles todo su amor, más allá de las palabras.
El doctor Leboyer contrató a un traductor, se sentó junto a la joven y fue descifrando las claves del masaje. Así nació el shantala -llamado así en honor a aquella mujer- que se ha difundido en los últimos tiempos gracias a un grupo de investigadores que lo considera una gran herramienta para ayudar al desarrollo emocional del niño.
CÓMO PRACTICARLO
El nacimiento es un hecho básicamente traumático. El bebé sale de un medio húmedo, protegido y cálido —el sitio más perfecto- a un mundo infinito, con diferencias de temperatura, ruidos, luz, hambre, sensación de desprotección, etcétera. Muchas técnicas se han estudiado para contrarrestar este efecto tan angustiante.
El shantala es un espacio privilegiado para eso, ya que es la transmisión del afecto a través de la piel y una comunicación muy efectiva y personal entre madre e hijo. Pero, además, suma beneficios en la medida en que alivia pequeños dolores, es calmante y sedativo, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, aumenta la temperatura del recién nacido y mejora el funcionamiento de los sistemas digestivo, circulatorio, respiratorio y nervioso. Sin embargo, para que resulte eficaz, se deben seguir ciertas pautas:
* Hay que practicarlo en un sitio cómodo, aislado, sin corrientes de aire y con una temperatura de aproximadamente 25 grados (el bebé tiene que estar desnudo y no puede pasar frío).
* Se hace con la palma de las manos y siguiendo un ritmo y un orden.
* El masaje dura lo que el niño quiera. Es fundamental que la madre esté .itenta a escuchar al bebé: qué quiere, qué le gusta o le disgusta, cuándo está cansado, etcétera.
* La postura clásica es la mamá sentada en el piso, con las piernas estiradas I icia adelante y el bebé sobre ellas. Sin embargo, esta postura se puede adaptar a otras necesidades o gustos.
* En India, la mamá se coloca en las manos unas gotas de aceite tibio de mostaza o de coco, para ayudar al deslizamiento. También se pueden usar ai cite de girasol puro u oliva o esencia de lavanda, todos tibios.
PRECAUCIONES ESPECIALES
* Lo ideal es dar el primer shantala recién a partir de la tercera semana de nacimiento.
* Nunca hacerlo inmediatamente después de comer.
* No tocar ni masajear la mollera de la cabeza.
* Sólo al final tocar la cara (pómulos, nariz, boca).
* No utilizar aceites con aditivos.
* La madre no debe tener las uñas muy largas y debe quitarse todos los anillos y pulseras.
